A mi
maestro:
Querido
maestro, ya sé que le ha costado mucho esfuerzo, tiempo y dinero obtener su
título, pero quiero decirle que no se sienta ofendido si alguna vez se me
olvida llamarlo así, para mí siempre será, mi profesor.
Me gustaría comentarle lo que yo pienso que debe ser un maestro:
Punto
número uno: un maestro debe ser una directriz, una recta razón, ese balance y
ese punto crítico que te dice que está bien y que está mal, pero en este punto
me gustaría también decirle que el ser critico no significa ofender a los
alumnos, un alumno por lo general admira a sus catedráticos y que te bajen el
autoestima, te humillen y te pisoteen en frente del salón es un destrozo de los
sueños para el estudiante, porque quiero recordarle que un buen maestro siempre
alienta a ser mejor, no hunde, un buen maestro te apoya en momentos de crisis,
no te genera más problemas, un buen maestro te orienta, no se burla, un buen
maestro aprende contigo, no se cierra a las opiniones de los alumnos y sobre
todo un buen maestro acepta las criticas respetuosas que los estudiantes
hacemos, no debe generar ningún vínculo personal a cualquier comentario que
hagamos, porque al final del día el maestro y señor o señora de 40 años es
usted, la persona madura y estudiada como nos dijo en inicio de clases, es
usted. Nosotros seguimos en formación,
Punto
número dos: un maestro no debe verse él mismo como una autoridad, porque simplemente
no está por encima de los alumnos, la relación maestro -alumno será siempre un
vínculo afectivo de igualdad y respeto, el hecho de ser jóvenes y con poca
experiencia, no nos hace menos, ni nos hace ignorantes, simplemente significa
que no hemos vivido las mismas experiencias que usted, y usted está para
enseñarnos lo más que podamos captar;
Punto
numero tres: un maestro no debe estar jamás con actitud negativa y cerrada, si
usted entra el primer día de clases con esa barrera llena de negatividad,
créame que nada positivo resulta de una actitud negativa, y esto se lo digo en
todos los aspectos de la vida no únicamente dentro de clases. Cuando usted se
presenta ante nosotros con actitud de negarle al alumno cualquier pregunta,
obviamente el resultado será que en su clase no se le pregunte nada, los
alumnos nos quedaremos con la duda o simplemente la resolveremos por nuestro
lado, pero entonces ¿de qué sirve tener un maestro si te vas a volver
autodidacta por la negatividad del profesor? Que el alumno se vuelva
autodidacta considero que es la meta de todo maestro, pero para aprender mejor
se necesita una guía. Si el día de hoy amaneció sin ganas de dar clases y cree
que si se presenta, será con mala actitud entonces por favor le pido de corazón
que mejor ni se presente, porque a mis 20 años todo mi tiempo lo invierto en la
escuela, y su negatividad me la traspasa directa o indirectamente.
Por
último, el punto número cuatro, quiero decirle que no considero ético que nos
deje sin derecho a entrar a clases, entiendo perfectamente las normas de
conducta dentro del salón pero recuerde que siempre hay otros tipos de
sanciones, ya que entonces está violentado el artículo 3 de la Constitución
Política de nuestra Nación, esta violentado mi derecho fundamental a recibir
educación, al usted no poder conciliar sus
problemas internos perjudicara mi aprendizaje y por ende mi futuro.
Ser
maestro no es cosa fácil, y tampoco se debe tomar como un hobby, un maestro
debe amar la academia, debe esforzarse por preparar sus clases y sobre todo
debe tener paciencia porque sabe a lo que se enfrenta, la escuela se compone
por alumnos y maestros, no solo maestros, ninguno de los dos deben tener
preferencia, ambos debemos estar en el mismo margen de igualdad, ser maestro
también es comprender que las generaciones cambian que ya no se tiene la misma
mentalidad que cuando usted estuvo en la escuela, y eso no quiere decir que sea
malo o mejor, simplemente es una mentalidad diferente, también nuestros modos
de estudio han cambiado y ser maestro es respetar a las nuevas generaciones y
no compararlas.
Ser
maestro es ser la guía de muchísimas personas, es inspirarlos y motivarlos no
aplastarlos, ser maestro es impulsar, es ser un estimulo procurando el
expandimiento de la mente, un maestro no solo debe ser perito en su materia si
no también en la inteligencia emocional, en medios cognitivos, en medios de
aprendizaje porque, como usted sabe, maestro, no todos aprendemos al mismo
ritmo ni de la misma manera, y si a usted le pesa entonces no entiendo que hace
dedicando 10 horas a la semana en la academia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario